Cómo crear un GPT personalizado paso a paso: guía 2026

como crear un GPT personalizado

Crear un asistente que conozca tus instrucciones, consulte tus documentos y se comporte siempre de una determinada manera es bastante más interesante que empezar cada conversación escribiendo: «Hola, otra vez yo. Recuerda que quiero que hagas esto así…».

Un GPT personalizado permite configurar una versión de ChatGPT para una función concreta y reutilizar esa configuración en diferentes conversaciones.

En ForoPrompt llevamos tiempo hablando de prompts, instrucciones y formas de convertir la inteligencia artificial en una herramienta de trabajo. Aprender cómo crear un GPT personalizado es el siguiente paso lógico cuando tienes una tarea que realizas repetidamente y estás cansado de explicarle las mismas reglas a ChatGPT como si fuera aquel compañero al que llevas seis meses recordándole dónde se guardan las facturas.

Eso sí, antes de empezar tenemos que hablar de un cambio importante introducido en ChatGPT en 2026. Actualmente, OpenAI indica que las cuentas personales Free, Go, Plus y Pro no pueden crear ni publicar nuevos GPTs. La creación está disponible en espacios de trabajo Business, Enterprise y Edu cuando la configuración y los permisos correspondientes lo permiten.

Si ya tienes un GPT creado, puede seguir disponible y ser editable si tu cuenta cumple los requisitos actuales.

Qué es un GPT personalizado

Un GPT personalizado es una versión de ChatGPT configurada para un propósito específico. En lugar de comenzar con un asistente general y proporcionarle las mismas instrucciones cada vez, puedes definir previamente cómo debe comportarse, qué información puede utilizar y qué capacidades necesita.

Por ejemplo, podrías configurar un GPT especializado en revisar propuestas comerciales, responder preguntas sobre documentación interna, preparar contenidos, analizar determinados archivos o ayudar con procesos repetitivos.

No necesitas entrenar un nuevo modelo desde cero. Estás configurando ChatGPT para que trabaje siguiendo unas instrucciones y recursos determinados.

Según la documentación de OpenAI, un GPT puede combinar instrucciones, iniciadores de conversación, archivos de conocimiento y diferentes capacidades.

Dependiendo de la configuración disponible, también puede trabajar con aplicaciones o acciones que lo conecten con servicios externos.

Quién puede crear un GPT personalizado en 2026

Aquí tenemos el apartado que puede evitarte veinte minutos buscando un botón que sencillamente no está ahí. OpenAI modificó la disponibilidad de la creación de GPTs en 2026 y actualmente las cuentas personales de ChatGPT, incluidas Free, Go, Plus y Pro, no permiten crear ni publicar nuevos GPTs.

La creación y publicación está disponible para usuarios de ChatGPT Business, Enterprise y Edu cuando el espacio de trabajo correspondiente lo permite. Además, la creación y edición se realiza desde la versión web de ChatGPT.

La disponibilidad concreta puede depender de los permisos establecidos por el administrador de tu organización.

Esto significa que si estás utilizando una cuenta personal y buscas un tutorial antiguo que te dice «entra en Explorar GPTs y pulsa Crear», puedes encontrarte con que el famoso botón Crear no aparece.

No has roto ChatGPT. Tampoco necesitas reiniciar el router, borrar las cookies ni ofrecer un pequeño sacrificio al departamento de informática.

Cómo crear un GPT personalizado paso a paso

Si utilizas un espacio de trabajo compatible y tienes permisos para hacerlo, el proceso comienza desde el área de GPTs de ChatGPT. OpenAI permite utilizar un creador conversacional o acceder directamente a la configuración para definir manualmente cada apartado.

1. Entra en la sección de GPTs

Abre ChatGPT desde el navegador y accede al área de GPTs. Si tu cuenta y tu espacio de trabajo permiten crear nuevos asistentes, encontrarás la opción correspondiente para iniciar el creador.

Puedes consultar también la documentación oficial de OpenAI sobre creación y edición de GPTs, ya que la interfaz y las opciones disponibles pueden cambiar. En una guía sobre ChatGPT publicada en 2026, comprobar la documentación actual es bastante más saludable que confiar en una captura de pantalla de 2023.

2. Decide qué quieres que haga tu GPT

Antes de tocar veinte configuraciones, define una función concreta para el GPT. «Quiero un GPT que haga cosas de marketing» deja demasiadas puertas abiertas. «Quiero un GPT que convierta nuestros artículos del blog en borradores para LinkedIn siguiendo nuestra guía editorial» es bastante más útil.

OpenAI recomienda precisamente comenzar por casos de uso claros y repetibles. Un GPT tiene mucho más sentido cuando existe una tarea o un flujo de trabajo que quieres realizar siguiendo criterios relativamente estables.

Algunos ejemplos podrían ser un GPT para atención interna, análisis de documentos, generación de briefs, revisión editorial, formación de empleados o preparación de informes. Cuanto mejor delimitada esté la función, más fácil será escribir posteriormente unas instrucciones que tengan sentido.

3. Elige un nombre claro

El editor permite configurar el nombre y la descripción del GPT. Si únicamente vas a utilizarlo tú, puedes llamarlo Paco III si eso mejora tu productividad. Si otras personas van a utilizarlo, conviene ser algo más descriptivo.

Un nombre como «Asistente de propuestas comerciales» explica inmediatamente qué hace. La descripción puede añadir para quién está pensado y qué tareas permite realizar. Esto resulta especialmente importante si vas a compartir varios GPTs dentro de una organización.

4. Configura las instrucciones de tu GPT

Esta es probablemente la parte más importante de todo el proceso. Las instrucciones determinan cómo debe comportarse el GPT, qué tareas realiza, cómo responde y qué criterios debe seguir durante las conversaciones.

Si ya has leído nuestra guía sobre qué es un system prompt y para qué sirve, el concepto te resultará familiar. En ambos casos estamos definiendo instrucciones relativamente estables que condicionan el comportamiento del asistente antes de llegar a la petición concreta de cada conversación.

Unas instrucciones básicas podrían empezar así:

Eres un asistente especializado en revisar propuestas comerciales de [EMPRESA].

Tu objetivo es ayudar al equipo comercial a detectar problemas de claridad, información ausente y posibles objeciones antes de enviar una propuesta al cliente.

Cuando recibas una propuesta:

1. Identifica el producto o servicio ofrecido.
2. Resume la propuesta en un máximo de 100 palabras.
3. Señala información ambigua.
4. Detecta afirmaciones que necesiten datos que las respalden.
5. Identifica posibles objeciones del cliente.
6. Propón mejoras.

Utiliza un tono profesional y directo.

No inventes precios, características, resultados, testimonios ni información sobre la empresa.

Si necesitas información imprescindible que no aparece en la documentación, indícalo claramente.

Observa que no necesitamos decir que es el mejor consultor comercial del universo conocido. Resulta bastante más útil explicarle qué debe hacer, qué información utilizar, qué proceso seguir y qué cosas queremos evitar.

Cómo escribir buenas instrucciones para un GPT

OpenAI recomienda estructurar claramente los procesos de varios pasos, utilizar instrucciones concretas y proporcionar ejemplos cuando el GPT necesite aplicar criterios específicos. En otras palabras: la calidad de la configuración sigue dependiendo bastante de la calidad de tus instrucciones.

Para estructurarlas puedes utilizar ideas similares a las que explicamos en cómo escribir un buen prompt paso a paso. Define qué función desempeña la IA, qué debe hacer, qué información tiene disponible, cuál es el resultado esperado y qué restricciones debe respetar.

También puedes recurrir al framework RAIOC, nuestra estructura basada en Rol, Acción, Información, Objetivo y Contexto. No necesitas introducir obligatoriamente los cinco elementos en todos los GPTs, pero sirven como lista de comprobación para detectar instrucciones que has dejado demasiado abiertas.

Una plantilla de instrucciones para tu GPT personalizado

Si quieres empezar rápidamente, puedes utilizar esta plantilla y adaptarla al trabajo concreto que realizará tu GPT:

ROL

Eres un asistente especializado en [ÁREA].

OBJETIVO

Tu función principal es [OBJETIVO].

USUARIOS

Ayudarás principalmente a [TIPO DE USUARIO].

CONTEXTO

Trabajas dentro de [EMPRESA / PROYECTO / SITUACIÓN].

TAREAS

Cuando el usuario solicite [TIPO DE TAREA]:

1. [PASO 1]
2. [PASO 2]
3. [PASO 3]
4. [PASO 4]

FUENTES

Utiliza como referencia [ARCHIVOS / DOCUMENTACIÓN / FUENTES].

Si la información necesaria no está disponible, indícalo claramente.

CRITERIOS

Una buena respuesta debe:

- [CRITERIO 1]
- [CRITERIO 2]
- [CRITERIO 3]

FORMATO

Entrega los resultados utilizando [FORMATO].

TONO

Utiliza un lenguaje [TONO].

INFORMACIÓN AUSENTE

No inventes datos que no estén disponibles.

Cuando falte información imprescindible, pregunta al usuario antes de continuar.

No copies la plantilla y la abandones a su suerte. Pruébala con tareas reales, observa dónde falla el GPT y modifica las instrucciones. La primera versión probablemente no será la definitiva, igual que el primer mueble de IKEA tampoco suele quedar exactamente como en la fotografía.

5. Añade iniciadores de conversación

Los iniciadores de conversación son ejemplos de peticiones que aparecen cuando una persona abre tu GPT. Sirven para mostrar rápidamente qué puede hacer y cómo empezar a utilizarlo.

Para nuestro supuesto asistente comercial podríamos utilizar frases como «Revisa esta propuesta antes de enviarla», «Detecta las principales objeciones de este documento» o «Comprueba si esta oferta contiene información ambigua».

No los utilices como decoración. Los mejores iniciadores enseñan al usuario casos de uso concretos y valiosos. «Hola» técnicamente inicia una conversación, pero tampoco necesitábamos crear un GPT personalizado para conseguir semejante proeza.

6. Añade conocimiento mediante archivos

Una de las características más interesantes consiste en proporcionar al GPT archivos que pueda utilizar como material de referencia. Puedes cargar documentación, manuales, guías internas u otros materiales relevantes para la función que va a desempeñar.

Por ejemplo, un GPT destinado a responder preguntas sobre tus productos podría consultar fichas de producto, políticas comerciales y documentación interna. Uno destinado a ayudarte con contenidos podría utilizar una guía de estilo y documentación sobre la empresa.

OpenAI diferencia claramente entre instrucciones y conocimiento: las primeras indican cómo debe comportarse el GPT; los archivos proporcionan información de referencia. Meter toda la documentación corporativa dentro del campo de instrucciones sería algo parecido a escribir el manual del coche en una señal de tráfico.

Qué archivos deberías subir

Selecciona únicamente documentación que tenga una función clara. Si quieres un asistente de atención al cliente, podría tener sentido proporcionar información sobre productos, preguntas frecuentes, procedimientos y políticas. El álbum de fotografías de la cena de Navidad probablemente puede quedarse fuera.

También debes tener en cuenta la sensibilidad de la información que proporcionas. Antes de cargar documentación empresarial, revisa las políticas aplicables de tu organización y de ChatGPT, especialmente si contiene datos personales, información confidencial o materiales sujetos a restricciones internas.

7. Activa las capacidades que necesites

Dependiendo de tu cuenta, espacio de trabajo, región y configuración, los GPTs pueden disponer de diferentes capacidades integradas. La documentación actual de OpenAI menciona funciones como búsqueda web, generación de imágenes y análisis de datos, entre otras opciones disponibles según el entorno.

La pregunta importante no es «¿cuántas puedo activar?», sino «¿qué necesita realmente este GPT para hacer su trabajo?». Si debe analizar hojas de cálculo, las herramientas de análisis pueden resultar útiles. Si necesita información actualizada, tendrá sentido valorar la búsqueda web.

Más herramientas no significan automáticamente un GPT mejor. OpenAI recomienda precisamente perfeccionar primero las instrucciones y los ejemplos antes de asumir que cada problema necesita otra funcionalidad. Es un consejo sorprendentemente razonable para una industria donde ponerle IA hasta a la tostadora empieza a parecer una obligación contractual.

8. Apps y acciones: cuando quieres conectar tu GPT con otros servicios

Los GPTs también pueden incorporar conexiones con servicios externos. Dependiendo de la configuración disponible, pueden trabajar mediante apps o mediante acciones personalizadas.

Las acciones permiten conectar el GPT con APIs externas que tú defines. Esto abre posibilidades mucho más avanzadas: consultar información de otros sistemas o ejecutar operaciones mediante una API, siempre dentro de los permisos y la configuración correspondiente.

Según la documentación actual, un GPT puede utilizar apps o acciones, pero no ambas simultáneamente. Las acciones requieren además configurar aspectos técnicos como autenticación y un esquema OpenAPI que describa las operaciones disponibles.

Si únicamente quieres crear un GPT que consulte unos documentos y responda siguiendo tus instrucciones, no necesitas empezar por aquí. Primero consigue que haga bien una cosa sencilla. Ya habrá tiempo de conectarlo a media empresa cuando deje de confundir una factura con la carta del restaurante.

9. Prueba el GPT antes de compartirlo

Este paso debería ser obligatorio aunque nadie tuviera que recordárnoslo. No des por hecho que el GPT funciona porque las instrucciones parecen perfectas. Utiliza la vista previa y prueba situaciones reales.

Hazle preguntas fáciles, pero también peticiones ambiguas, incompletas y problemáticas. Si has indicado que nunca debe inventar precios, pídele uno que no aparezca en sus documentos. Si únicamente puede responder sobre un área concreta, intenta sacarlo de ella.

Prueba también diferentes maneras de pedir la misma tarea. **Los usuarios tienen la incómoda costumbre de no escribir exactamente como habíamos previsto**, algo que los formularios de contacto llevan décadas intentando solucionar sin demasiado éxito.

Crea una pequeña batería de pruebas

Una forma práctica de mejorar tu GPT consiste en preparar entre diez y veinte consultas de prueba y repetirlas cuando cambies las instrucciones. Así podrás comprobar si una modificación ha solucionado un problema sin provocar tres nuevos.

Puedes incluir casos normales, casos límite, información incompleta y solicitudes que el GPT debería rechazar o reconducir. Si varias personas van a utilizarlo, pide también que lo prueben. Encontrarán maneras de romperlo que jamás se te habrían ocurrido.

10. Guarda y actualiza tu GPT

El editor mantiene los cambios como borrador mientras trabajas y, cuando la configuración está lista, puedes crear o actualizar el GPT según corresponda. Los GPTs existentes también disponen de historial de versiones, lo que facilita revisar y restaurar configuraciones anteriores.

Esto resulta especialmente útil porque un GPT debería evolucionar con el uso. Quizá descubras que necesita instrucciones adicionales, que determinado archivo está desactualizado o que los usuarios realizan preguntas que no habías previsto.

Guarda las mejoras importantes y documenta por qué las realizaste. Seis meses después agradecerás saber por qué existe aquella instrucción misteriosa que dice «BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA conviertas las fechas en nombres de animales».

Ejemplo: cómo crear un GPT personalizado para marketing

Vamos a llevarlo a un caso práctico. Imagina que quieres crear un GPT para ayudarte con el marketing de una empresa. En lugar de convertirlo en un supuesto experto capaz de hacer absolutamente todo, puedes delimitar sus funciones.

Podrías configurarlo para analizar briefs, generar ideas de contenidos, adaptar textos a diferentes canales y revisar que las publicaciones respeten una guía editorial. Después proporcionarías como conocimiento la información de la marca y establecerías instrucciones sobre tono, público y restricciones.

Las instrucciones podrían comenzar así:

Eres el asistente de contenidos de [EMPRESA].

Tu función es ayudar al equipo de marketing a transformar información de la empresa en borradores de contenidos.

Antes de crear cualquier contenido:

1. Identifica el objetivo.
2. Identifica el canal.
3. Identifica el público.
4. Consulta la documentación disponible.
5. Si falta información imprescindible, solicítala.

Respeta siempre la guía editorial incluida en los archivos de conocimiento.

No inventes:

- datos;
- estadísticas;
- características de productos;
- testimonios;
- precios;
- resultados.

Cuando prepares un borrador, indica qué información procede de los materiales proporcionados y qué elementos son propuestas creativas.

Después vendría la parte verdaderamente importante: probarlo. Dale contenidos reales, briefs incompletos y peticiones diferentes hasta comprobar dónde necesita mejores instrucciones.

Errores habituales al crear un GPT personalizado

Uno de los más frecuentes consiste en intentar crear un asistente capaz de hacer absolutamente cualquier cosa. Si el propósito es demasiado amplio, resulta más difícil establecer criterios claros y evaluar si realmente funciona bien.

Otro error es cargar veinte documentos y asumir que el GPT comprenderá automáticamente qué información debe priorizar, cuándo utilizarla y qué hacer cuando dos fuentes parezcan contradecirse. La documentación aporta conocimiento; las instrucciones siguen siendo necesarias para establecer el comportamiento.

También es habitual dedicar media hora al nombre, al icono y a la descripción mientras las instrucciones ocupan cuatro líneas. **La decoración puede esperar; el comportamiento del GPT no**.

Y quizá el error más importante sea no actualizarlo. Los procedimientos cambian, los documentos envejecen y aparecen nuevos casos de uso. Un GPT basado en información desactualizada puede seguir respondiendo con una seguridad admirable, que es precisamente el problema.

GPT personalizado, instrucciones personalizadas y un chat normal: qué diferencia hay

Un chat normal resulta adecuado cuando necesitas resolver una tarea puntual. Proporcionas las instrucciones necesarias, trabajas sobre el problema y continúas con tu vida.

Las instrucciones personalizadas de ChatGPT permiten establecer preferencias generales que quieres que se tengan en cuenta en tus conversaciones. No son lo mismo que crear un asistente especializado para una función concreta.

Un GPT personalizado, en cambio, puede reunir una finalidad específica, instrucciones propias, archivos de conocimiento, iniciadores de conversación y capacidades determinadas. Tiene sentido cuando quieres reutilizar una configuración para un proceso concreto.

La regla práctica podría ser: si tienes que repetir las mismas instrucciones continuamente, empieza a plantearte si necesitas algo más permanente. Si únicamente quieres saber qué puedes cocinar esta noche con tres huevos y una berenjena, probablemente todavía podemos evitar desplegar infraestructura.

¿Merece la pena crear un GPT personalizado?

Depende de la tarea. Crear un GPT personalizado tiene especialmente sentido cuando existe un proceso repetitivo, unas reglas relativamente estables y suficiente información para definir cómo quieres que trabaje el asistente.

Puede resultar útil para equipos que trabajan constantemente con documentación, contenidos, análisis, procedimientos internos o consultas repetitivas. En esos casos, centralizar instrucciones y materiales puede evitar tener que reconstruir el contexto desde cero en cada conversación.

Pero tampoco necesitas convertir cualquier prompt que utilizas dos veces en un GPT. A veces basta con guardar una buena plantilla y reutilizarla. Si quieres mejorar primero esa parte, en ForoPrompt tienes nuestra guía para escribir mejores prompts paso a paso.

De un buen prompt a un asistente especializado

Aprender cómo crear un GPT personalizado tiene menos que ver con encontrar un botón secreto de ChatGPT y mucho más con aprender a definir correctamente un proceso. Primero decides qué quieres conseguir. Después escribes las instrucciones, proporcionas el conocimiento necesario, activas únicamente las capacidades útiles y pruebas el resultado.

Si estás pensando en llevar esta lógica a procesos de empresa más amplios, en nuestros servicios de inteligencia artificial, prompts y automatización trabajamos precisamente en la creación de instrucciones, asistentes y flujos adaptados a tareas concretas.

Y si quieres seguir aprendiendo sobre ChatGPT, prompting, automatización y nuevas formas de trabajar con inteligencia artificial, puedes suscribirte a ForoPrompt para recibir nuevos recursos y guías.

Al final, un GPT personalizado no deja de responder a una idea bastante sencilla: si vas a explicarle lo mismo a ChatGPT todos los lunes, quizá haya llegado el momento de dejarlo escrito.

Tu yo del lunes a las 8:30 probablemente tenga cosas mejores que hacer.

Scroll al inicio
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad